DAVID: A ver, Davicito, vamos viendo qué puedes contar.
Aparece Davicito.
DAVICITO: Pues, lo que tú me digas, yo soy tú... ¿te queda claro, no?
DAVID: Algo personal, ya oyeron a qué me dedico.
DAVICITO: Um... vale... Hola, soy David, tengo 25 años, dejé una novia en México que me va a esperar hasta que vuelva, tejiendo como Penélope.
DAVID: Bueno, ¿estás pendejo o qué te pasa? Eso no se lo cree nadie, mejor digo que soy Carmen y me salió barba porque tengo problemas hormonales.
DAVICITO (Le jala la barba): Con el color que tiene, puede que te crean.
DAVID: Ya, ya... No ves que debo impresionarlos.
DAVICITO: Bueno, les producirás ternura.
DAVID: Lástima, querrás decir.
DAVICITO: No seas miedoso, cuéntales que extrañas comer tacos...
DAVID: Eso es cierto.
DAVICITO: Y besarla...
David sólo afirma con la cabeza.
DAVICITO: Y que planeas gastarte la beca visitándola cada dos meses...
DAVID (Trata de hacerlo desaparecer): ¡Sht!
DAVICITO: ¡Ya! ¡Que sepan que no entiendes el catalán!
DAVID: ¡Cállate, espectro de pacotilla!
DAVICITO: ¡Que sepan que lloras! ¡Que sepan que no eres un hombre de mun...
Al estrujarlo, Davicito se desarma.
DAVID: ¡No, no te vayas! ¡No me dejes solo! ¡Davicitoooooooo!
Pero Davicito no ha muerto. Aparece sobre la cabeza de David -que sigue en el drama- con un letrero que dice: FIN
David y Davicito
(o Davicito y David, que no es lo mismo, pero es igual)
1 comentario:
Ese Davicito es muy impertinente, pero le funciona.
Publicar un comentario