sábado, 23 de agosto de 2008

Opus 50

No necesito cantar
pa’ que sepas que te quiero,
porque tú me puedes le’r
muy mejor que a un libro abierto.

Gitanilla de ojos grandes
y cuerpo cascabelero.

Ni tu bola de cristal
te fabla como mi cuerpo,
porqu’él se deja entender
con to’ y los ojo’ encubierto’.

Gitanilla piel de plumas
y manos de terciopelo.

Ya no rumies tanto y baila,
labren tus pies en mi pecho,
rasguen piel y carne y hueso.
Busca tu nom, ahi’stá’dentro.

Gitanilla pies de nube
y corazón de torero.

3 comentarios:

Patancito dijo...

¿Cómo es el corazón de un torero?

Güevo dijo...

Creo que está acostumbrado a la adrenalina, así que es valiente y apasionado. Claro, no soy cardiotoreranatomista, así que es sólo un supositorio metafórico... piscis.
joyjoy

Anónimo dijo...

jijoles compagre, nomas no me lo vayan a "empitonar"... y olè